Hace un par de meses fui a un Pret a Manger a comprarme un café. Había 3 personas atendiendo, una española, otro español (estaban hablando entre ellos español, no era muy difícil averiguarlo) y otro chico parecía de Nepal o Sri Lanka. Mientras esperaba veía como el nepalí sonreía siempre a los clientes, iba limpiando las mesas ayudaba a los otros 2, etc. El chico español parecía majo, igual que el nepalí. Llegó mi turno, y me atendió la chica con el “how can I help”.
Le dije : “Good morning, could I have a Latte,please? but, could I have it warm? If you just put cold milk from the bottle, it would be fine, THANK YOU”. Se volvió a hacerlo y mientras lo hacía le dijo al otro chico español EN VOZ ALTA “Otro tocapelotas .Ahora le voy a poner la leche como me salga de las narices.” El otro chico español empezó a reirse. (………). Efectivamente me puso leche hirviendo (que por cierto, hay que ser bastante imbécil, porque trabajas mas calentando la leche, que poniéndola directamente de la botella, pero bueno…). No dije nada, pagué y me senté.
Mientras esperaba a que se enfriara, en chico nepalí vino a preguntarme si todo estaba ok, le dije que si, gracias. Mientras esperaba , Yo no paraba de mirar a la chica, quería que me mirara, hasta que así lo hizo. No apartaba la vista, hasta que en un momento me preguntó “Is everything ok?” Y le contesté (en español) :“No, estoy esperando a que se enfrie el café que te ha salido de las narices”.
¿Sabéis esa sensación de vergüenza máxima que os ponéis rojos y hasta os mareáis? así debió sentirse la chica. El chico español, de rebote, también. No sabían ni que decir, me levanté, les dí las gracias y me fui.
El viernes por la tarde volví al mismo Pret a Manger con 2 amigas. ¿Sabéis quien era el nuevo Supervisor? Exacto. El chico Nepalí. Cuando nos íbamos vi a la chica que salía de los servicios con la fregona.
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