De veras que tenemos pocas diferencias. Yo hacía esto....mi hermano y yo nos montábamos en Cochi y el malvado cerdo pegaba la carrera, siempre en línea recta, todo el camino donde había pasto, siempre, siempre por ese rumbo. Y siempre, siempre, regresaba cuando nos caíamos o cuando le hablábamos.
De veras que tenemos pocas diferencias. Yo hacía esto....mi hermano y yo nos montábamos en Cochi y el malvado cerdo pegaba la carrera, siempre en línea recta, todo el camino donde había pasto, siempre, siempre por ese rumbo. Y siempre, siempre, regresaba cuando nos caíamos o cuando le hablábamos.
ResponderBorrar