
Se dice que Fantômas fue un archiduque alemán, que cayó preso siendo inocente. La cárcel lo volvió loco, y juró vengarse de la alta sociedad que lo dejó en desgracia.
No se sabe el número exacto de sus asesinatos, pero por su riqueza y su don de hombre de mundo, no quedó un país sin que conociera su modus operandi: crímenes grotescos, más de una enamorada, y varios hijos recordatorios de sus conquistas.
En Francia guillotinaron varias veces a Fantômas: pero resultaron ser hombres inocentes, potentados que él hacía ver como autor de sus crímenes. En Inglaterra lo colgaron, siendo un desgraciado actor que le cayó mal, el que acabaría con el cuello roto en el cadalso.
Esa la gran burla: se tomaba unas vacaciones y luego, para sorpresa de las autoridades empezaba a matar de nuevo.
A veces le dejaba una rosa en el sitio de sus homicidios, para el Inspector Juve, para recordarle que él, Fantômas, era la Amenaza Elegante.
ese bato era un fregon
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