
Anthony Herrera llevó a su hija al Sequoia National Park. Durante el viaje le metió la idea en la cabeza de que era el bosque de los ewoks y, bueno, os podéis imaginar la decepción de la niña cuando no encontró ninguno.
Al volver a casa, Anthony (que además de geek es diseñador gráfico) decidió echar mano de su editor de fotografías y añadir unos lugareños al bosque. Cuando acabó, llamó a su hija, le dijo que había encontrado algo raro en las imágenes y se unieron para verlas más de cerca. Imaginad la cara de la niña al comprobar que, a pesar de no haber visto ningún ewok, ellos sí la habían visto a ella.
Anthony dice sentirse mal por haber mentido a la pequeña, aunque haya sido algo más o menos inocente y la niña esté ahora en pleno éxtasis. En algún momento la pobre descubrirá la mentira y se llevará la primera de muchas decepciones.
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